Si hay algo en la vida que me gusta es la música. Lo he compartido con ustedes muchas veces y hasta el cansancio. Lo que tal vez no les había contado es que desde hace algún tiempo, he sido invitada a poner música en un bar de Bogotá. No soy Dj, ni pretendo serlo, pero ese amor que tengo hacia la música lo notaron los dueños del Asilo y me invitaron.
Debo decir que han sido noches maravillosas, cada una diferente de la otra. Recuerdo la primera fiesta. Llovía. Llegué muy nerviosa al lugar que aún estaba vació. Con palabras de ánimo mis conocidos me alentaron a que tuviera seguridad para que todo saliera bien. Así transcurrió la primera fiesta en la que me di cuenta que eso de ser Dj no es trabajo fácil que hay gente muy preparada que ha dedicado su vida a estudiar y practicar. Sin embargo y a pesar de la reflexión, fui muy feliz.
La invitación llegó de nuevo y con ella menos nervios y más expectativa, me preparé como de costumbre para brindar un momento “decente” a los asistentes. Todo bien, hasta que una canción de mi banda favorita se dañó, el lugar quedó en silencio y los "chiflidos" no se hicieron esperar. Afortunadamente logré remediarlo rápidamente y la fiesta siguió su curso.
En otra de estas oportunidades, se fue la luz; tuve que empezar la fiesta más de 4 veces ante los ojos acosadores de los asistentes. Pero he salido bien librada a pesar de las circunstancias y el exigente público.
Lo mejor de estas fiestas es que me siento muy cómoda, puedo ser libre, sin ataduras, sin prejuicios. Antes dudaba en hacerlo en parte por “el qué dirán”, “la gorda que se cree Dj”, etc. No quería decirlo, pero sí, me siento como “pez en el agua” cuando estoy allá en la tarima completamente invadida por la música, como si se tratara de algún culto religioso, en el que a través del baile, nos sumergimos en la sonoridad.
Otra de las cosas más positivas de esta experiencia es ver la respuesta de la gente, cuando conectamos. Unos saltan, otros bailan y otros aunque no hacen nada, se dejan llevar por los sonidos y la noche. He recibido varios comentarios positivos que me alegran profundamente, porque si hay algo chévere es ver que la gente la está pasando bien y que uno hace parte de ese estado.
¿Qué me pongo?
Dentro de mi estilo, como también les he contado antes, para la noche aprecio mucho lo que tenga brillantes, lentejuelas, taches, dorado, plateado. Esos son mis infaltables. En algunas fiestas he utilizado vestidos, para otras ocasiones, los pantalones han sido aliados, y por supuesto mis infaltables Dr. Martens.
Sin embargo en la última fiesta, me decidí por look un poco más formal pero relajado. Utilicé unos zapatos de tacón ancho que se han convertido en mis aliados, ya que no soy muy de usar tacones, pero estos, se han robado toda mi atención. ¡Me encantan!



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