Todavía hablo de esto y me duele... Han pasado ocho meses desde que mi bebé llegó a este plano físico (aunque para mí son 17), y no ha habido mes en el que no recuerde algún detalle sobre lo que les voy a contar a continuación. Como saben, soy una mujer con sobrepeso. Inicié mi embarazo con más de 100 kilos, y aunque para el final había perdido un poco más de 12, mi gestación siempre fue de alto riesgo. No solo por mi peso sino por factores como el SOP (Síndrome de Ovario Poliquístico) del que padezco desde hace más de 10 años. Cuando quedé embarazada, además de los pensamientos que la mayoría de madres podemos tener, yo sentía una angustia adicional: "estar embarazada con todo este peso a cuestas". ¿Qué iba a pasar con mi bebé? ¿Me podría morir? ¿Podría verlo en las ecografías? Puede sonar ridículo, pero cuando pesas lo que peso, nada de estos pensamientos son menores. Con todos los miedos e inseguridades propios del embarazo, más mi peso, llegué a mis primeras consultas ...
La vida, la existencia, los pasatiempos, las historias.